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lunes, 19 de junio de 2017

LA TIERRA SE MUERE

El planeta tierra cuya existencia data miles de años, hoy atraviesa en su etapa crítica y curiosamente, aunque la naturaleza pide a gritos su ayuda, lo más increíble es que nadie la escucha.


sábado, 15 de abril de 2017

¿.Y DESPUÉS DE LA MUERTE...?



¿Se ha preguntado cuál sería el destino de su alma después de la muerte? ¿Ha meditado por tan solo unos minutos si está preparado para tal acontecimiento?

Si bien hay muchos que intentan escapar del tema, tarde o temprano debemos enfrentar lo que sucederá después de nuestro último aliento.

Job habló por todos nosotros cuando preguntó, “El hombre nacido de mujer, corto de días y hastiado de sinsabores, sale como una flor y es cortado, y huye como la sombra y no permanece...si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?” (Job 14:1-2, 14).

La Biblia nos dice que no solamente hay vida después de la muerte, sino que hay una vida eterna tan gloriosa que “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman” (1ª Corintios 2:9).

Jesucristo, Dios encarnado, vino a la tierra para darnos este don de la vida eterna. “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados” (Isaías 53:5). Aunque eventualmente todos resucitaremos, no todos irán al cielo. En esta vida, cada persona debe tomar una decisión, y esto determinará su destino eterno.

La Biblia dice que está establecido para nosotros morir una sola vez, y después de eso viene el juicio (Hebreos 9:27). Aquellos que han sido hechos justos por la fe en Cristo irán a la vida eterna en el cielo, pero los que rechazan a Cristo como su Salvador serán enviados al castigo eterno del infierno (Mateo 25:46).

El infierno, al igual que el cielo, no es solamente un estado de existencia, sino un lugar literal y muy real. Es un lugar en donde los injustos experimentarán la eterna ira de Dios sin fin.

En el infierno, habrá el lloro y el crujir de dientes, dando inicio a pena intensa y cólera (Mateo 13:42). Este es un lugar “donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga” (Marcos 9:48).

Estimado amigo, Dios no quiere que nadie muera, sino que  el hombre viva con El en la eternidad y solo depende una decisión. Dios no va a forzarnos a la sumisión. Si escogemos rechazarlo, Él acepta nuestra decisión de vivir apartados de Él eternamente. La vida sobre la tierra es una prueba – una preparación para lo que ha de venir.

Para los creyentes, es la vida eterna en la presencia inmediata de Dios. Para los incrédulos, la vida después de la muerte es una eternidad en el lago de fuego.

Entonces, ¿cómo podemos recibir la vida eterna y evitar una eternidad en el lago de fuego? Hay solamente una manera – a través de la fe y confianza en Jesucristo. Jesús dijo, “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá, Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente…” (Juan 11: 25-26).

¿Lo crees? ¿Cuál es tu decisión?

viernes, 14 de abril de 2017

SUS ÚLTIMAS PALABRAS



¿Cuáles serían nuestras últimas palabras antes de morir? Generalmente no todos meditamos en ello. Estaríamos más preocupados por quienes dejaremos de vernos hasta la eternidad y en el mejor de los casos, satisfechos de haber abrazado la fe cristiana con la certeza de que seremos bienvenidos ante la presencia del ALTÍSIMO.

Si repasamos las siete palabras pronunciadas por JESÚS, en la cruz del calvario, coindiremos que de la primera que Él habló, fue precisamente para interceder por sus enemigos. “Perdónalos porque no saben lo que hacen”. Sí. Contrariamente a cualquiera de nosotros ante la muerte, JESÚS intercede por aquellos que están necesitados, y aquellos que estaban más necesitados de socorro espiritual eran sus enemigos.

Trasladémonos imaginariamente en la escena. Estaban crucificando al Señor, y en su misma presencia estaban repartiendo su túnica entre ellos, se burlaban y lo difamaban como embustero y mentiroso, mientras que Él, viendo lo que estaban haciendo, escuchando lo que estaban diciendo, y sufriendo los más agudos dolores en sus manos y pies, devolvió bien por mal, y oró: “Padre, perdónalos”.

Desde su muerte y resurrección hasta nuestros días, el Evangelio de Cristo difundido por casi todo el mundo reiteradamente nos recuerda que debemos amar al prójimo, pero el hombre, cegado por el orgullo y alejado de DIOS insistentemente exclama: “perdono, pero no olvido”.


La incapacidad de perdonar, refleja ciertamente la condición espiritual de cada persona. El pecado es indigno delante de DIOS, no así el pecador a quien ama y por quien envió a JESÚS morir en la Cruz. "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna". (Juan 3:16).

 Si aún no has perdonado, hazlo ahora.  Solo entonces sentirás la Paz verdadera, no como el mundo la da.

jueves, 13 de abril de 2017

PALABRAS DE DESPEDIDA



No sabríamos valorar las Palabras de algún ser querido, a menos que supiésemos que son de despedidas.

JESÚS, poco después de lo que sería la última cena, se dirige con palabras alentadoras a sus discípulos que estaban consternados ante los acontecimientos que el Maestro les habría anticipado, se cumplirían.

El Evangelio de Juan rescata algunas recomendaciones del Mesías a sus seguidores, palabras que hoy, dos mil años después, resuenan ante su inminente segunda venida.

14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
¿Hacia dónde enfocamos nuestro corazón? Cierto es que el mundo materialista a momentos nos atrapa y distrae nuestra atención a lo espiritual. Nos dejamos llevar por lo que nos quiere hacer creer el Hombre cuando el único Camino, la Verdad y la Vida es JESÚS.

14:18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.  
14:19 Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.
He allí una gran verdad que nos invita a reflexionar en esta semana. ¿Somos fiel reflejo de Cristo? Cuántas vidas podríamos cambiar si realmente fuésemos ejemplos dignos.

14:27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

Palabras de aliento y seguridad que confortan nuestras almas. "Quien nada hace, nada teme", reza una frase popular, pero las palabras de JESÚS nos llenan de Paz, sin importarnos que los tambores de guerra vuelvan a sonar.