miércoles, 12 de noviembre de 2025

¿Quién Acertó en las Encuestas Ecuatorianas? Análisis de Precisión Histórica de Cedatos, Clima Social y Maluk Research ante la Consulta Popular 2025

 


En un contexto de volatilidad electoral sin precedentes en nuestro país —con indecisión récord del 75 % en 2023 y una crisis de seguridad que reconfigura el voto en tiempo real—, las encuestas se han convertido en termómetro y, al mismo tiempo, en objeto de escepticismo.

Con la Consulta Popular y Referéndum del 16 de noviembre de 2025 a pocos días, tres firmas calificadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) —Cedatos, Clima Social y Maluk Research— han presentado proyecciones que oscilan entre un “Sí” mayoritario y márgenes ajustados. Pero, ¿cuánto confiaron en ellas los ecuatorianos en elecciones pasadas? Un análisis comparativo de sus resultados históricos revela patrones de precisión, sesgos y limitaciones estructurales.

 Cedatos: La Más Precisa, Pero No Infalible

Con un error global de apenas 1,2 % en la segunda vuelta presidencial de 2023 —donde proyectó a Daniel Noboa con 53,1 % frente al 52 % real—, Cedatos se posicionó como la encuestadora más cercana al resultado final. Su fortaleza radica en el *tracking poll*, un sistema de seguimiento diario que ajusta proyecciones según la indecisión (12 % en octubre de 2023). Sin embargo, en 2021 subestimó el voto nulo y blanco (16 % real vs. 9 % proyectado) y en 2017 favoreció erróneamente a Guillermo Lasso en primera vuelta.

Conclusión operativa: Cedatos es la referencia para tendencias urbanas y dinámicas de última hora, pero tiende a infravalorar el “voto oculto” por miedo o rechazo a encuestadores.

 Clima Social: Consistente en Empates, Conservadora en Ganadores

Clima Social declaró un empate técnico (50 %-50 %) en la segunda vuelta de 2023, cuando el margen real fue de 4 puntos. En 2021, también anticipó un duelo cerrado entre Lasso y Arauz (49,3 % vs. 47,3 % real). Su metodología presencial y enfoque en segmentos rurales le otorga solidez en escenarios polarizados, pero peca de cautela: rara vez arriesga diferenciales superiores a 3 puntos.

Ventaja: Captura bien la indecisión estructural. 

 Debilidad: Subestima el “efecto evento” (debates, atentados, filtraciones).

 Maluk Research: Sesgo Detectable, Menor Precisión

Con una proyección de 47,6 % para Luisa González y 45,5 % para Noboa en 2023 —cuando el resultado fue inverso—, Maluk Research acumuló un error de 4-5 puntos, el más alto de las tres. Su metodología digital (CAWI) favorece muestras urbanas y conectadas, lo que genera una inclinación estadística hacia perfiles correístas. En 2021, sus proyecciones también sobrestimaron a Andrés Arauz por 3-4 puntos.

 Alerta roja: Sesgo metodológico pro-oposición, agravado por baja representatividad en zonas indígenas y rurales.


¿Por Qué Fallan las Encuestas en Ecuador?

1. Volatilidad extrema: El asesinato de Fernando Villavicencio en agosto de 2023 desplazó 18 puntos porcentuales en una semana.

2. Indecisión estructural: Hasta 75 % de encuestados en 2023 cambiaron de opinión entre rondas.

3. Rechazo a encuestadores: En contextos de inseguridad, la tasa de no respuesta supera el 40 %.

4. Financiamiento opaco: Aunque regulado, el pago por campañas genera percepción de manipulación.

 Implicaciones para la Consulta Popular 2025

Las proyecciones actuales —“Sí” entre 50 % y 60 % según la firma— deben leerse con tres filtros:

- Promediar fuentes: Cedatos y Clima Social convergen en reducción de asambleístas (58-60 % “Sí”); Maluk es outlier en bases militares (50 % “No”).

- Ajustar por participación: Con 70 % esperada, el voto rural e indígena (anti-Constituyente) puede reducir el “Sí” en 3-5 puntos.

- Monitorear eventos de última hora: Un nuevo atentado o filtración judicial puede mover 10 puntos en 48 horas.

 Confianza Condicional, No Ciega

En nuestro país, las encuestas son espejos rotos: reflejan fragmentos de realidad, pero no el panorama completo. Cedatos lidera en precisión técnica; Clima Social en cautela estratégica; Maluk Research sirve como contrapeso ideológico, pero no como brújula. Para el lector crítico —y para el votante del 16 de noviembre—, la mejor estrategia es cruzar datos, ponderar indecisión y no subestimar el factor miedo.

Recomendación final: Siga las tendencias, pero vote con la cabeza fría. La democracia ecuatoriana no se decide en porcentajes, sino en urnas.

Posdata. -  Lectura recomendada: Guía práctica para interpretar encuestas en contextos de crisis (/blog/guia-encuestas-ecuador)


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