sábado, 8 de noviembre de 2025

El IESS y el eterno fantasma del conflicto de intereses: ¿Un mal endémico o un caso aislado?

 

 
El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) vuelve a ser noticia, pero no por buenas razones. El actual presidente de su Consejo Directivo, Édgar Lama, enfrenta una glosa de la Contraloría por USD 3,7 millones en pagos irregulares a dos empresas prestadoras de salud vinculadas a su familia. El expresidente Rafael Correa lo resumió en un tuit que encendió las redes: “¿Cómo pueden poner a un abogado y dueño de clínicas privadas, de ministro de Salud y luego de director del IESS? Mientras peor marche la salud pública, mejor marchan sus negocios”. La frase es dura, pero no es nueva.

En los últimos 12 años, 11 presidentes han pasado por el sillón del Consejo Directivo del IESS, y al menos cuatro han sido señalados por conflictos de intereses o irregularidades en contrataciones. ¿Es Édgar Lama un caso aislado? ¿O el IESS sigue siendo un botín político donde los intereses privados se cruzan con la gestión pública? Este reportaje, basado en documentos de la Contraloría, publicaciones oficiales, declaraciones cruzadas y más de 40 fuentes periodísticas, busca responder con hechos, no con consignas.

El caso Lama: una glosa que huele a conflicto. 

La polémica estalló en abril de 2025, cuando la Contraloría emitió una glosa de USD 3,7 millones contra el IESS por pagos realizados entre 2013 y 2014 a dos empresas: Servicios Hospitalarios S.A. Alboteoton y Industrial Inmobiliaria Teoton.

  • ¿Qué pasó? El IESS pagó por servicios de diálisis y hospitalización a 1.397 afiliados, pero no pudo presentar facturas completas ni soportes documentales. La Contraloría calificó los pagos como irregulares.
  • ¿Quiénes son las empresas? Alboteoton tiene como accionista principal al padre de Édgar Lama. El propio Lama fue gerente general y vicepresidente de la compañía hasta febrero de 2025, apenas cuatro meses antes de asumir como presidente del Consejo Directivo del IESS.
  • ¿Y los pagos recientes? En agosto de 2025, el IESS pagó USD 2,95 millones a Alboteoton por servicios prestados. Fue el monto más alto entre todos los prestadores privados.

Lama responde que los servicios sí se prestaron, que la glosa se debe a fallas administrativas de hace 12 años y que él no intervino en los pagos. Asegura que su gestión ha digitalizado procesos para evitar justamente estos problemas. Pero el daño está hecho: el conflicto de intereses es evidente, aunque no necesariamente ilegal. La Ley Orgánica del Servicio Público prohíbe a funcionarios públicos participar en decisiones que beneficien a sus empresas o familiares directos. Lama no firmó los contratos glosados (son de 2013-2014), pero sí preside el organismo que los paga.

El precedente: Paúl Granda y las mascarillas a USD 12Si el caso Lama parece grave, no es el primero. El único paralelo claro en la historia reciente del IESS es el de Paúl Granda (2018-2020), designado por Lenín Moreno tras romper con el correísmo.Durante la pandemia, el IESS compró mascarillas a USD 12 cuando el precio de mercado era de USD 3,90. También se adquirieron guantes quirúrgicos con sobreprecios del 300 %. La Fiscalía abrió una investigación por peculado y vinculó a Granda con una red de corrupción que incluía a exfuncionarios y políticos ligados a los Bucaram.Granda reaccionó rápido: removió a los implicados, creó un Comité de Ética y pidió auditorías. En 2020, el propio IESS retiró la acusación contra él. La Fiscalía lo llamó a juicio en 2021, pero fue sobreseído al demostrarse que los contratos eran de gestiones anteriores.

Lección: El IESS no solo sufre por conflictos individuales, sino por sistemas débiles de control interno que permiten que contratos antiguos revienten años después.

Los otros presidentes: un patrón de inestabilidadDesde 2013, el IESS ha tenido 11 presidentes en 12 años. La rotación es tan alta que el cargo parece un trampolín político más que una responsabilidad técnica.

Presidente

Período

Principal señalamiento

Héctor Cueva

2013-2014

Opacidad en fondos de pensiones

Victor H. Villacres 

2014-2016

Desvío de fondos a proyectos correístas

Paúl Granda

2018-2020

Sobreprecios en compras COVID

Francisco Cepeda

2020-2023

Reformas fallidas, sin conflictos personales

Eduardo Peña

2023-2025

Ningún señalamiento

Édgar Lama

2025-

Glosa por pagos a empresas familiares

Conclusión parcial: Solo Granda y Lama enfrentan acusaciones directas relacionadas con proveedores privados de salud. Los demás casos giran en torno a pensiones, deudas del Estado o corrupción sistémica, no a intereses privados en el sector médico.

¿Por qué el IESS es tan vulnerable?

  1. Dependencia de prestadores privados: El IESS gasta más de USD 500 millones al año en clínicas y hospitales externos porque su red pública está colapsada.
  2. Falta de digitalización histórica: Hasta 2023, muchos contratos se archivaban en papel. Hoy, la falta de soportes es la principal causa de glosas.
  3. Politización del cargo: Los presidentes del Consejo Directivo son designados por el presidente de la República. Ninguno ha durado más de tres años.
  4. Ausencia de veedurías independientes: La Superintendencia de Compañías no revisa conflictos de intereses antes de las designaciones.

¿Qué dicen los expertos?

  • Patricia Borja, exvocal del IESS: “El problema no es una persona, es el sistema. Necesitamos una ley que prohíba a dueños de clínicas privadas ocupar cargos en el IESS o el MSP”.
  • Francisco Cepeda, expresidente: “Lama no debería haber aceptado el cargo. El conflicto es evidente, aunque no haya delito”.
  • Contraloría General del Estado: En 2024 emitió 17 glosas al IESS por USD 98 millones. Solo el 12 % ha sido cobrado.

Conclusión: no es un caso, es un síntoma Édgar Lama no es el primer ni será el último presidente del IESS señalado por conflictos de intereses. El caso de Paúl Granda demostró que incluso quienes intentan limpiar la casa terminan salpicados por contratos del pasado.El verdadero problema no es un tuit de Correa ni una glosa de la Contraloría. Es que el IESS sigue siendo un botín político donde los intereses privados se cruzan con la salud de 4 millones de afiliados.

Soluciones propuestas por este reportaje:

  1. Ley de incompatibilidades: Prohibir a dueños o exempleados de prestadores privados asumir cargos en el IESS o el MSP.
  2. Veeduría ciudadana permanente: Con acceso a contratos en tiempo real.
  3. Digitalización total: Todos los pagos deben tener soporte electrónico desde 2026.

Mientras tanto, los afiliados seguimos esperando que el IESS deje de ser noticia por escándalos… y empiece a serlo por soluciones.

Fuentes consultadas: Contraloría General del Estado, Superintendencia de Compañías, El Universo, Primicias, Ecuavisa, Expreso, El Comercio, publicaciones en X de Rafael Correa y Édgar Lama. Todos los documentos están disponibles para verificación.

¿Qué opinas? ¿Crees que el IESS puede reformarse o ya es irrecuperable? Déjame tu comentario.


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