lunes, 15 de octubre de 2012

CRISTIANISMO Y VIOLENCIA

La violencia es fruto del pecado, es la ruptura del amor que Dios quiso desde el principio. La Iglesia existe para comunicar ese amor divino a los hombres. Ella lo anuncia a todos pero cada uno es transformado a la medida que renuncia al pecado y se abren a la gracia. 

La religión y aun el Cristianismo han sido utilizados como pretexto para la violencia y la guerra. En estos casos se está sublimando el mal con la pretensión de justificarlo y hasta pretender una causa divina. En cuanto al Cristianismo se refiere, este comportamiento es totalmente contradictorio a la fe ya que Cristo nos mandó a amar a nuestros enemigos. 

Si hay guerra es porque hay falta fe. En el Norte de Irlanda, por ejemplo, los terroristas se identifican como católicos y protestantes, pero el odio entre ellos nada tiene que ver con la fe. Es un asunto de enemistad causada por invasiones y las reacciones al invasor, o sea, por abusos históricos. El hecho de que unos son protestantes y los otros católicos solo se utiliza como máscara. Cuando el Santo Padre visitó a Irlanda del Norte, condenó muy fuertemente la violencia y pidió de rodillas que cesara la violencia. A pesar de ello, siguen habiendo terroristas que se proclaman católicos. Y no faltarán los que siguen culpando a la Iglesia por eso. Quienes juzgan así a la Iglesia no quieren ver la enseñanza de la Iglesia sobre el terrorismo ni los esfuerzos de paz que esta siempre lleva a cabo. Insisten en presentar a los terroristas como representativos de la violencia de la Iglesia.

En Nigeria, Marzo 1998, Juan Pablo II dijo que tanto los musulmanes como los católicos están de acuerdo «en el hecho de que, en materia religiosa, no deben darse coerciones». «En especial --aclaró--, cada vez que se practican violencias en nombre de la religión tenemos que aclarar a todos que, en estas circunstancias, no nos encontramos ante la verdadera religión». 

Cuando los católicos causan violencia, no la causan por ser católicos. Mas bien la causan por no ser buenos católicos. Ellos, como todo pecador, no están siendo consecuentes con la verdad. Es injusto culpar a la Iglesia por los males cometidos por sus hijos. La causa de la violencia está en el corazón del hombre y no en la Iglesia como tal. Cuando entramos en la Iglesia, seguimos siendo influenciados por su carne, la cultura y por el demonio.

En ninguna época la Iglesia ha transformado totalmente la cultura. Los cristianos viven en el mundo y no están libres de sus influencias. La Iglesia es mas bien una luz que brilla en las tinieblas, pero al mismo tiempo las tinieblas alcanzan el corazón de sus hijos por el pecado. Esta es la lucha de todos. Cada uno irá creciendo en la luz, unos mas que otros según la apertura del corazón. 

Las crusadas y la inquisición son ejemplos de instituciones que tenían una legítima causa de defensa pero en ellas ocurrieron graves abusos. Católicos se dejaron arrastrar, utilizando los medios del mundo, o sea, los que siempre han usado los hombres en general para lograr sus objetivos y los que se usaban también por todos en la época: estos son la violencia y el poder. Es curioso que el mundo ahora quiera pretender que solo la Iglesia ha utilizado estos medios. Es como culpar a los médicos por las enfermedades porque sus consultas están llenas de enfermos. 

¿Estoy tratando de justificar la violencia en la Iglesia? De ningún modo. El mal es mal hágalo quien lo haga. Pero hay que distinguir entre la Iglesia, misterio de salvación y las obras de sus hijos. Al médico lo valoramos por el bien que imparte a los pacientes que siguen sus recetas, no por los que rehusan sus instrucciones. A la Iglesia se la debe juzgar por los santos, y no por los pecados que resultan por no atenernos a la gracia que nos ofrece.

Tomado de http://www.corazones.org/apologetica/violencia_cristiano.htm

jueves, 16 de agosto de 2012

Inglaterra: Una advertencia por demás hostil


"Bajo la ley británica, podemos avisar con una semana de antelación antes de entrar en las instalaciones y la embajada dejaría de tener protección diplomática". Con estas palabras se dirigió el miércoles el Ministerio de Exteriores británico al gobierno ecuatoriano a fin de detener a Julian Assange y cumplir así la orden judicial de extraditarlo a Suecia, donde le juzgarán por dos denuncias por presuntos abusos sexuales.
La advertencia calificada por la Cancillería ecuatoriana como un "acto hostil e intolerable" y una "violación de la soberanía" ha tensado las relaciones diplomáticas entre ambos países. Entre la tarde y noche de ayer un grupo de manifestantes protestaron una plaza frente al edificio donde se encuentra la sede diplomática, ubicada en una exclusiva zona del centro comercial de la ciudad.
Las tensiones se dan un día antes de que el gobierno del Ecuador tomará la decisión de conceder o no el asilo político al creador de Wikileaks hospedado en la embajada londinense desde el pasado 19 de junio.
Aun cuanto el gobierno ecuatoriano concediera el asilo político a su ilustre huésped, no veo que el gobierno de Inglaterra aprobara el salvo conducto y diera marcha atrás su propósito de extraditar a Julian Assange a Suecia. Mas claro, nunca pisará territorio ecuatoriano.

martes, 17 de julio de 2012

VERDADERAMENTE LIBRES


Sófocles, el gran escritor trágico, nacido en Colorea (Grecia), dijo alguna vez: "Para ser verdaderamente libres, hay que ser esclavos de la Ley".  Parafraseando a este pensador griego diremos que: "Para ser verdaderamente Libres, Hay que ser Esclavos de la Verdad".
  

Los judíos en tiempos del Ministerio de Jesús, tuvieron una discrepancia al escuchar del Maestro que eran esclavos (del Pecado) cuando les afirmó: "Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres". Tal declaración los afectó gravemente, reaccionando con ironía  a esta verdadera afirmación de Jesús, respondieron: "Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?

Recordemos brevemente de quiénes fueron esclavos los israelitas a través del tiempo:
Fueron esclavos en Egipto por 430 Años; 
Esclavos en Babilonia por 70 Años; 
Esclavos de los Persas por 200 Años; 
Esclavos de los Griegos por otros 168 Años; y, 
Esclavos de los Romanos por 238 Años (Hasta el Año 70 d.C.) 
Y se jactaban que no lo eran… 

Los judíos, en su orgullo, no entendían que Jesús demandaba de ellos a que sean libres del pecado  permaneciendo en su Palabra (
"Si vosotros permaneciereis en mi palabra"); en el conocimiento de la Palabra ("y conoceréis la verdad"); en la felicidad de conocer y permanecer en la Palabra (" la verdad os hará libres"); y, la bendición de compartir la Palabra("y seréis verdaderamente mis discípulos").

Lamentablemente los judíos no aceptaron la respuesta de Jesús, en cuanto a que ellos eran esclavos, con doble partida: ante los romanos y bajo el yugo del pecado.  Por el contrario, se ofendieron y desconocieron la deidad de Jesús cuando el Mesías afirmó: “Antes que Abraham Fuese, Yo soy”.

 Una verdadera libertad a la esclavitud de siempre
A igual que los judíos en tiempos bíblicos, el Hombre y la Mujer de hoy creen erróneamente disfrutar de la libertad que tienen para hablar, actuar y pensar. Desconocen que hay una esclavitud mucho más triste y terrible causante de la degradación moral y ética que corrompe a todo individuo y sociedad, sin importar credo, ni raza; se llama pecado. Si, pecado, una esclavitud hereditaria iniciada en el Edén; una esclavitud práctica, luego del Nacimiento Biológico.

Para grandes males, un remedio. JESUS. El Mesías ofreció a los discípulos una verdadera Libertad que concede tres dádivas: Justificación, Adopción y Santificación. Les hizo evidente la inconsecuencia de su jactancia. Les hizo notar el Camino a esta Libertad: “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres (San Juan 8:36);  les manifestó el motivo de esta inconsecuencia: Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros” (San Juan 8: 37); finalmente les hizo ver su inapropiado comportamiento: Respondió Jesús: “Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis”.


¿Qué enseñanzas nos da Dios, para que podamos ser verdaderamente libres y llegar a decir como Jesús?: "Viene el Príncipe de este Mundo, y él Nada Tiene en Mí" (S. Juan 14: 30)Recordemos que nuestra salvación no es hereditaria; recordemos que nuestra santidad no es un sustantivo, sino verbo; recordemos que en ocasiones las costumbres y tradiciones nos impiden ser libres de verdad;  recordemos que los prejuicios humanos detienen el proceso a la genuina libertad.

Recordemos que Dios está buscando dar libertad a quienes se atreven a buscarla.





sábado, 16 de junio de 2012

LA TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN

El día el que el Presidente Correa instó a la ciudadanía a no comprar la "prensa corrupta" como un mecanismo para contribuir con su gubernamental proyecto político llamado "revolución ciudadana", sorprendió a más de uno que nos negábamos a creer lo que estábamos escuchando.
Prohibir además que los funcionarios del gobierno concedan entrevistas a los medios so pretexto de que la decisión es consecuente a un pensamiento político, es desde mi punto de vista descabellado, e incongruente.
Y aunque afirmen que el recorte de entrevistas no implica un "ataque a la libertad de expresión" jurídicamente atenta contra el deber de informar porque es una obligación de los servidores públicos a transparentar sus actos.
No recuerdo honestamente a gobiernos anteriores que hayan tomado similar desmedida, pues aún en momentos difíciles concedían las entrevistas para aclarar lo que desde su punto de vista era la verdad.
Es un desatino tan grande que me pregunto cuál sería la posición del gobierno si en el eventual caso los medios a quienes califica de corruptos se negasen a conceder entrevistas a los funcionarios púbicos.
¿Quién conspira contra quién? No me sorprendería que las cadenas informativas se constituyesen en el medio que ellos emplearían para que la ciudadanía forzosamente tenga que enterarse la opinión de los funcionarios sobre temas cuestionados. Cualquier que sea la intención no estamos lejos de que la medida finalmente terminará afectándolos.